Contexto previo
Medellín de Bravo, Ver. / Por Jorge Sánchez.
2014.
Durante los primeros meses del 2014 Moisés documentó las quejas de ciudadanos por cobros excesivos en impuestos e irregularidades en la administración del presidente municipal Omar Cruz Reyes, de igual manera solicitó a Omar que cumpliera su promesa de que la Marina Armada de México tomara el control de la seguridad de Medellín a través del programa Veracruz Seguro. Sánchez Cerezo también participó en varias manifestaciones, principalmente en los «Miércoles Ciudadanos».
Previo a una manifestación, acudieron a su domicilio elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) que pretendieron detenerlo, ya que Cruz Reyes creía que Moisés era extranjero, su familia grabó parte del suceso por lo que fueron agredidos por el personal del INM, al no lograr detener a Moisés, se retiraron.
Omar había tomado el cargo el 1ro de enero de ese año tras ganar como candidato del Partido Acción Nacional (PAN, pero una vez tomo el poder fue muy cercano al gobernador, lo que le ameritó el título de “Panista Rojo”, adjetivo que se le dio a los panistas que se alinearon al gobernador priísta.
El periodista reveló a su familia que Omar le había ofrecido treinta mil pesos mensuales para que dejara de molestarlo, situación que indignó a Moisés, ya que pensaba que ese dinero podría solucionar muchos de los problemas que el periodista documentaba, como la falta de alumbrado público.
A mediados de ese año un funcionario le informó a Cerezo que había acudido junto con Cruz Reyes a una reunión con el gobernador Javier Duarte de Ochoa, donde trataron varios temas, entre ellos la extinción del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), y Omar se había quejado con Duarte porque Moisés le incomodaba y no había conseguido silenciarlo.
De acuerdo a lo que el periodista informó a su familia, tras la queja de Omar al gobernador, Duarte le respondió que no era posible que no hubiera podido callar a Moisés, Cruz repeló diciendo que con Moisés no se podía negociar.
El periodo coincide con el inicio de hostilidades de elementos de Transito del Estado y Policía Estatal que intentaron impedir que como periodista documentara y que como taxista (rentaba un taxi en el que trabajaba para obtener ingresos) no pudiera operar.
En el mes de noviembre un funcionario le confirma a Moisés que el presidente municipal, Omar Cruz Reyes, viajó a Xalapa (capital del Estado de Veracruz) para tratar de demandarlo, pero al no recibir apoyo de la Fiscalía se desistió.
El “cobro de piso” y extorsiones provocaron algunas protestas de los ciudadanos. La violencia en Medellín escaló al punto de que varios comerciantes y líderes sociales fueron secuestrados y/o asesinados, la población acusó a la policía municipal y estatal de estar coludida con los criminales, incluso que los elementos policíacos habían realizado algunos robos.
En diciembre de 2014, en una manifestación en palacio municipal, Cerezo reclamó a Cruz Reyes de que lo había mandado a agredir.
A unas calles del domicilio de Moisés, dos integrantes de una familia fue lesionada con arma de fuego durante un asalto en su vivienda. Esto llevó a que vecinos se organizaran para protegerse de los criminales.
A mediados de diciembre, Sánchez Cerezo publicó el video titulado “vecinos vigilantes en Medellín” en el que se mostraban a un grupo de ciudadanos con machetes y palos que se organizaron para defenderse de los delincuentes. Esta publicación atrajo la mirada de la prensa regional.
También atrajo la atención del gobierno estatal y federal. Llegaron a Medellín de Bravo elementos de la Policía Estatal, Fuerza Civil (un grupo de élite de la SSP de Veracruz), Policía Federal,Marina Armada de México y Ejercito Mexicano; así como funcionarios de los tres niveles de gobierno para reunirse con los vecinos y convencerlos de que no se organizaran. Gobierno del Estado se comprometió que a que un destacamento de la Fuerza Civil se instalaría en Medellín para reforzar la seguridad. Los funcionarios a cargo de seguridad de cada departamento proporcionó números de teléfonos para que les llamaran en caso de alguna situación.
El 31 de diciembre Moisés informó a su familia de que un funcionario le reveló que el presidente municipal pretendía atentar contra él. Pero Cerezo no pensó que se fuera a culminar la amenaza.
La desaparición forzada.
Moisés llegó a su domicilio para descansar después de haber trabajado en el taxi durante el día. Era la tarde del viernes 2 de enero de 2015, su esposa y nietos se encontraban en el hogar.
Minutos antes de las 7:00 pm un convoy pasó frente a dos policías municipales que se encontraban a dos cuadras del domicilio del periodista, el comando armado a bordo de cinco vehículos llegó a casa de Moisés, 6 sujetos armados ingresaron al domicilio, y por lo menos uno más se quedó afuera vigilando. Amagaron a su familia en la puerta de la vivienda.
Vecinos al percatarse del hecho marcaron a los teléfonos de emergencia y a los que funcionarios de seguridad habían entregado días antes, no respondieron. Sólo SEDENA tomó la llama. Ninguna unidad llegó hasta que se ejecutó el crimen.
Tras revisar la vivienda, los criminales se llevaron a Sánchez Cerezo junto con su computadora, cámara fotográfica, tablet y teléfono.
Su hijo, Jorge, quien regresaba del trabajo, recibió la llamada de un vecino que le informó lo sucedido; se bajó del autobús en el que se trasladaba y tomó un taxi. Al llegar a casa todavía no llegaba ninguna patrulla, ni siquiera los municipales que estaban a dos cuadras.
Los compañeros periodistas de Moisés, al enterarse, empezaron a informar de lo sucedido. Casi media hora después del hecho empezaron a llegar los policías municipales y Estatales al domicilio.
De acuerdo al testimonio de policías, el comandante de la policía municipal de Medellín, Mario Ramón Vela, durante los primero minutos después del crimen, ordenó a los policías reunirse en la comandancia, para después continuar operando con normalidad.
En el expediente el registro de alguna operación de búsqueda para encontrar a Moisés no inició hasta después de casi dos horas, a las 9:00 pm, en Boca del Río.
Esa noche la familia fue a ingresar la denuncia en la delegación Medellín de la FGE, al principio los funcionarios se negaron a admitirla cuando a la pregunta de si había recibido amenazas Moisés, se mencionó al entonces presidente municipal y a un funcionario que se encontraba presente. Después de una larga espera, fue admitida la denuncia.
Para ese momento la noticia de lo sucedido con el periodista ya se encontraba en medios estatales y nacionales.
Al regresar a la vivienda ya se encontraban varios periodistas esperando, también la presidenta y la secretaría ejecutiva de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), Benita González y Namiko Matzumoto Benítez respectivamente.
El sábado, el gobernador Javier Duarte, ante la presión de los medios nacionales sobre el numero de asesinatos de periodistas en Veracruz, dijo a los medios que Moisés no era periodista, que se trataba de un taxista y activista vecinal. Esto lo repitió en los crímenes de otros periodistas, donde desestimó el trabajo informativo y afianzo sus segundos trabajos: taquero, comerciante, etc.
Al segundo día, el domingo, Duarte se reunió con la familia en el WTC Boca del Río donde corrigió su postura y reafirmó la labor informativa de Moisés. En presencia del Procurador de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras; el Secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita (el Capitán Tormenta); y otros funcionarios estatales; afirmó que encontraría con vida a Moisés. En esa reunión también se les informó sobre la relación que criminales tienen con personal de SSP y PGJ.
Los policías municipales de Medellín fueron arraigados para que declararan sobre el hecho. Menos el comandante Mario Ramón Vela.
El 7 de enero, en la ceremonia por el centenario de la Ley Agraria en México, organizado en el WTC, donde asistió Enrique Peña Nieto, presidente de la república; la familia de Moisés se manifestó para que apareciera con vida. Este acto impidió que Duarte y Peña se tomarán la tradicional foto en la fachada de la puerta principal, y se retiraron por otra de las puertas.
Al finalizar el evento la familia de Sánchez Cerezo fue atendida por Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de gobierno de la república; y el procurador Luis Ángel Bravo. En mencionada reunión el procurador afirmó que ya sabían por donde tenían a Moisés, que regresaría con vida “un poco golpeadito”. De igual manera explicó que no habían detenido al comandante municipal Ramón Vela porque tenía relación con los criminales y lo estaban vigilando para que los llevara con los delincuentes.
En paralelo, la Procuraduría General de la República (FGR) inicia su propia investigación sobre el caso.
Ese día Article 19 (Art19), organización internacional en defensa de la libertad de expresión toma el caso de Moisés Sánchez.
El 9 de enero se revela que la Procuraduría no había pedido los videos de las cámaras de C4 de la SSP, para cuando se pidieron ya se habían borrado.
Días después, personal de la PGJ muestra fotos de sospechosos a testigos, pero al observar que el funcionario no porta uniforme ni vehículo oficial, desconfían de él. Dos testigos identifican a dos personas que participaron en el crimen y otros dos que podrían también ser; Al día siguiente Jorge, hijo de Moisés, se reúne con el procurador Luis Ángel Bravo, a quien le confirma que en las fotos mostradas hay dos criminales identificados y dos parecidos. Estas fotos se “extravían” y el elemento de la Procuraduría es cambiado de región.
En las investigaciones se reveló que el Gobierno de Veracruz ocultó al sistema nacional la cifra de hechos violentos ocurrido en Medellín, por lo menos había 11 asesinatos de líderes sociales y comerciantes que no estaban registrados, de igual manera secuestros violentos. Así mismo se expuso que casi una veintena de policías municipales había falsificado sus certificados de policía acreditable que expido la SSP, entre ellos estaba el comandante Ramón Vela. Nungun funcionario fue procesado por estos delitos.
Tras varios días de protestas, a mediados de enero, Jorge viaja a la capital del país a las oficinas de Artículo 19 para reunirse con embajadores y representantes internacionales; así también, posteriormente se reúnen con el Alto Comisionado de la ONU de Derechos Humanos en México.
También los recibe Jesús Murillo Karam, Procurador General de la República; y la fiscal especial Laura Angelina Borbolla Moreno, de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra de la Libertad de Expresión (FEADLE), quienes señalan que no pueden atraer la investigación porque hay faltas al debido proceso como es el arraigo. Jorge y Art19 informan a los funcionarios sobre las irregularidades en la investigación de la Procuraduría de Veracruz y el extravío de las fotos de los presuntos responsables.
De igual manera acuden a medios nacionales para exponer el caso de Moisés. En respuesta, Luis Ángel Bravo, en entrevista con Carmén Aristegui, dijo que estaba a horas de resolver el crimen.
El 24 de enero Jorge acudió a la PGJ, en Xalapa, para reunirse con Bravo Contreras, ahí recibió la noticia de que habían encontrado el cuerpo sin vida de Moisés Sánchez.
Esa misma noche Luis Ángel dio una conferencia de prensa donde anuncio que habían detenido a Clemente Noé Rodríguez Martínez, quien perteneció a la extinta policía intermunicipal de Veracruz-Boca del Río, y que actualmente formaba parte de una célula del CJNG, como uno de los presuntos responsables, fue capturado en un reten de la policía Estatal en el municipio de Alvarado, Noé viajaba en una camioneta negra (la misma que utilizaron para privar de la libertad a Moisés), portaba una Ak47 y otras armas.
Tras la detención confesó que el crimen fue encargo de presidente municipal de Medellín de Bravo, a través de Martín López Meneses, sub director de la policía municipal de Medellín de Bravo y que también se desempeñaba como escolta del presidente municipal Omar C. R.,
Durante la conferencia se exhibió un video de la declaración de Clemente Noé, ahí menciona que también participaron otras cinco personas a las que apodan: “El Harry”, “El Piolín”, “El Chelo”, “El Moy” y “El Olmos”. Afirmó que conoció a “El Harry” cuando fueron policías, y que ahora lo había contactado para participar en esta acción, que al cumplir con está tarea les permitirían operar la venta de droga en ese municipio.
Noé fue identificado por testigos como uno de los participe del crimen, Clemente fue una de las personas que permaneció afuera del domicilio vigilando.
En los siguientes días fueron detenido por el delito tres policías municipales de Medellín: el sub director Martín López Meneses (quien salió en libertad en septiembre de ese mismo año al obtener un amparo), José Francisco García Rodríguez y Luigui Heriberto Bonilla Zavaleta (quienes salieron en libertad en 2021 por fallas en el debido proceso), estos últimos fueron los elementos que se encontraban a unas cuadras de la vivienda cuando sucedió la privación de la libertad .
Ese mismo mes se inició la solicitud para el proceso de desafuero de Omar Cruz Reyes para que pudiera ser procesado, fue aprobado el desafuero a finales del mes de marzo, días después se giró orden de aprensión contra el ex presidente municipal pero ya se había dado a la fuga. De forma insólita, en la investigación no hay registro de las llamadas telefónicas de Omar.
De los más de seis autores materiales del crimen, actualmente sólo se encuentra detenido Clemente Noé, quien podría salir en libertad después de que se amparara y alegara que fue torturado. Extrañamente no fue investigado por delitos federales como delincuencia organizada y portar arma de uso exclusivo del ejercito.
* El 30 de enero de 2015 la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Veracruz se convertiría en la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz. Y el Procurador rindió protesta como Fiscal General.